El gallego es una forma de idioma con raíces en el grupo de lenguas romance ibéricas occidentales habladas por la comunidad gallega en el noroeste de España. El gallego se consideró un idioma provincial y no se utilizó ampliamente en trabajos literarios o académicos hasta mediados de los años 1800 cuando comenzó a separarse y a formar una identidad distintiva de su idioma progenitor, el portugués. Durante el régimen del dictador español Francisco Franco, se prohibió su uso y se reprimió de manera agresiva. Con el advenimiento mas reciente de un gobierno democrático en España, el gallego se ha reconocido como uno de los cuatro idiomas oficiales de España (los otros son el vasco, el catalán y el castellano). Su ortografía, la cual se hizo ley en 1983 por la Real Academia Galega, se basa en gran medida en el castellano, algo que es un tema contencioso que muchos preferirían hacer que instituciones oficiales reconocieran al gallego como un derivado del portugués y adoptar el sistema de escritura portuguesa (aunque con algunas modificaciones). En la actualidad el gallego lo hablan más de 3 millones de personas.