El sueco es miembro del grupo de lenguas de Escandinavia oriental, el cual es un subgrupo de la familia indo europea germánica. El sueco es un pariente cercano del danés y del noruego y es mutuamente comprensible con ambos idiomas, ya que los tres tienen raíces en el Antiguo Nórdico. El sueco, hablado por alrededor de 8 millones, es el idioma nacional de Suecia y la lengua madre de su población nacida en Suecia. También es adoptado normalmente por casi todos los inmigrantes (quienes se contabilizan por encima de un millón). En la vecina Finlandia, tanto el sueco como el finlandés tienen status oficial. Durante alrededor de 700 años, el sueco ha sido el idioma del estado finlandés hasta 1892 cuando se le confirió al finlandés finalmente un status de igualdad ante la ley. El sueco se destaca por tener diferentes variaciones de categorías elevadas, lo cual es inusual para un idioma tan pequeño. Las personas que hablan las variedades de categorías elevadas típicas de Gothenburg, Lund, Stockholm y Helsinki generalmente no consideran las otras variaciones del sueco como de más prestigio que la suya propia.